Me creí que era un hasta luego, lo que al final resultó ser un hasta nunca. Me ilusioné por cada una de tus palabras. Me creí que me querías tal como decías, que por mi lo dabas todo y que siempre sería tu princesa, pero nada fue así. Quizás mi destino te quitó de mi vida para dejar sitio a personas mejores o tal vez tu destino me quitó de la tuya porque era más de lo que realmente merecías.
No hay comentarios:
Publicar un comentario